lunes, 20 de noviembre de 2017

DICTADURA O LIBERTAD



 DESDE EL PUENTE
Oswaldo Álvarez Paz

DICTADURA O LIBERTAD
Bien por Antonio Ledezma. Cada quien actúa de acuerdo a su conciencia. Lo hizo y bien. Su acción empieza a tener consecuencias favorables a la causa de la Libertad. Lo demuestran las reacciones inmediatas de los jefes de gobierno y del liderazgo político de Colombia y España, sin exclusiones políticas o ideológicas. Solidaridad total, activa y decidida para el desenlace a la dramática crisis venezolana. Antonio acaba de asumir una nueva y definitiva responsabilidad. Quizás la más importante de toda su vida. No tengo dudas con relación a su capacidad para estar a la altura de las exigencias del presente. Tampoco dudo del enorme reconocimiento que está recibiendo de los sectores democráticos del país y del mundo entero. Por supuesto que, como en todo, siempre hay excepciones. Mediocridades importantizadas que lo ven como un competidor, pero no importa. Este reciente gesto no es una “huida” como algunos interesadamente tratan de presentarlo. Se trata de una verdadera acción liberadora. Huyen lo cobardes. Se liberan lo valientes mediante acciones concretas que trascienden la retórica palabrera. Pa´lante amigo. Tu ejemplo ha sido una inyección de fe, de confianza en la capacidad de este pueblo para rebelarse y triunfar.
Sin embargo, las preocupaciones están centradas en la falta de objetivos claros que permitan una unidad sincera en la lucha contra el régimen. Ha sido dicho que si los mismos continúan haciendo lo mismo, será imposible lograr resultados distintos. De las “virtudes” útiles en política carezco de una, la hipocresía. Trato de decir lo que pienso con claridad y de actuar de conformidad con el pensamiento y la palabra. No estoy de acuerdo con estas reuniones en Santo Domingo. No entiendo su verdadera naturaleza, ni sus objetivos, ni la representatividad de la representación opositora, ni la aceptación de una mediación parcializada o de la presencia protagónica de la presidenta de la cuestionada e ilegal constituyente y de su hermano. De allí el aumento del escepticismo de la gente y la creciente decepción que en mala hora se extiende en todo el país.
El objetivo de toda la lucha tiene que ser el cambio de régimen a iniciarse con la salida de Maduro y la constitución de un gobierno de transición y unidad nacional. Ese propósito tiene que animar todo lo que se haga. En este plano sean conversaciones, encuentros casuales o planificados, diálogos, negociaciones o como quieran llamar lo que hacen y también la lucha concreta en la calle como un todo o en cada uno de los sectores en que los ciudadanos desarrollan su vida normal, debemos tener claro que la verdadera naturaleza del problema no es electoral. Es existencial. De principios y valores a los cuales debe subordinarse todo. Si estamos de acuerdo en el qué, será más fácil acordarnos en el cómo.
Lunes, 20 de noviembre de 2017
@osalpaz

domingo, 12 de noviembre de 2017

LA TRAGEDIA AVANZA



 DESDE EL PUENTE
Oswaldo Álvarez Paz

LA TRAGEDIA AVANZA
En la medida de los posible trato de evitar caer en la tentación del inventario de problemas que sufre la población. Todos están sobre diagnosticados y frente a ellos hay estudios completos, ideas, proyectos y programas para eliminarlos o, al menos, revertir hacia lo positivo las negativas tendencias actuales. Sin embargo poco se hace en la práctica. Pareciera que nada de eso importara al régimen y muy poco a la mayoría de los dirigentes opositores.
Venezuela continúa siendo víctima de un régimen ideologizado, pero conducido por gente sin preparación, ineficiente y altamente corrompida y corruptora. Con muy importantes excepciones, en la oposición abunda la improvisación, el electoralismo y la ausencia de objetivos bien definidos. En uno y otro bando vemos a los mismos, haciendo lo mismo y esperando resultados distintos lo cual es imposible. Este concepto no pierde vigencia, a pesar de su antigüedad ya que es siempre certero. Mientras los días pasan, la tragedia avanza, el ambiente obscurece y las expectativas de cambio se diluyen progresivamente.
Algunos amigos y compañeros de muchas luchas  me preguntan sobre lo que hago en estos momentos. Normalmente les respondo con tratando de no aumentar el desánimo que noto en ellos, pero la realidad es que estoy haciendo poco y reconozco que debo dejar este recogimiento que mantengo de un tiempo a esta parte. Me siento muy solo y el frío de la soledad siempre es muy intenso. Lo delicado es que hay bastantes compatriotas en la misma actitud. Lo importante es que juntos irrumpamos en el escenario nacional con la verdad por delante y sin pretensiones protagónicas de ninguna naturaleza. Pero ya basta de permanecer en actitud de expectativa vigilante. Debemos pasar a la acción.
A la dirigencia opositora le recuerdo que no hay secretos eternos. Todo se sabe, más tarde o más temprano. Se aproxima la hora en la que cada uno deberá asumir la responsabilidad que le corresponde.
A pesar de la enorme información calificada con relación al narcotráfico y al terrorismo y sus tentáculos operativos en Venezuela, de la corrupción que tiene uno de los casos más escandalosos de la historia en las comisiones de Odebrecht y unos cuantos temas más, para la oposición pareciera que no existen. No se habla de ellos. Se evitan las respuestas comprometedoras cuando los temas se plantean abiertamente. Alguien debería explicar.
En nombre de la unidad opositora no podemos tolerar conductas reprochables y errores graves de conducción. No podemos ser cómplices de “el viaje hacia ninguna parte” en el que parecemos embarcados. Como bien señaló Luis Betancourt, la unidad no puede ser complicidad. Es hora de aferrarnos a nuestras convicciones, principios y valores que han acompañado una larga trayectoria que debemos honrar.
Lunes, 13 de noviembre de 2017
@osalpaz

lunes, 6 de noviembre de 2017

BREVES SOBRE POLÍTICA Y POLÍTICOS



 DESDE EL PUENTE
Oswaldo Álvarez Paz

BREVES SOBRE POLÍTICA Y POLÍTICOS
Buena parte del liderazgo opositor no entiende que la verdadera naturaleza del problema de Venezuela no es electoral sino existencial. Por el camino de las derrotas evitables y triunfos muy circunstanciales, el país camina hacia su progresiva destrucción. Cada día estamos peor y, lo más grave, es que muchos opinadores endosan a quienes sienten la obligación de bregar dádivas o recibir lo que el régimen les da para garantizar la supervivencia. La culpa no es del pueblo que recibe selectivamente. Es de una dirigencia política, económica, social y militar cerrada sobre sí misma. No ve más allá de sus propios intereses. Por muy legítimos que sean, no bastan para reaccionar  adecuadamente, es decir, para lograr el necesitado cambio de régimen.
Es hora de volver a la Política con P mayúscula. A entenderla como el arte de hacer realidad lo que es necesario. Para que funcione debe haber claridad de objetivos y unidad en torno a ellos. Para los verdaderos demócratas esa unidad puede ser dinámica y hasta diferenciada, pero todas las estrategias deben conducir hacia el mismo fin. Nunca como ahora ha sido más necesario dejar de lado intereses o ambiciones personales o de grupo. El juego calculado es el peor enemigo de la lucha para instalar un verdadero sistema basado en la Libertad.
Los partidos tienen que reformularse. Si no entienden estas consideraciones básicas van a desparecer irremediablemente. Unos por falta de comunicación con el ciudadano común. Otros como víctimas de las luchas internas que sin querer queriendo, agregan resentimientos y rencores que tardan demasiado en superarse. Los partidos tienen que ser instrumentos al servicio de la colectividad. No en lo que se han convertido progresivamente, es decir, instrumentos al servicio de quienes tienen la responsabilidad de dirigirlos. Es decir, deben justificar su existencia por la utilidad de la labor en beneficio de la comunidad. Pierden su razón de ser cuando quedan en manos inescrupulosas que los utilizan para beneficio personal o grupal. La responsabilidad de la dirigencia en la crisis actual está a la vista. El cambio necesario ofrece la oportunidad de la reivindicación o, lo que muchos desean, la irrupción en la vida pública de una nueva generación que asuma el control y las riendas de la lucha. Con lo que tenemos será difícil y de producirse el relevo, se necesitará una dosis importante de formación, honradez integral y coraje.
En el caso del régimen el problema es diferente. Control total, represión a diestra y siniestra, violencia física e institucional. Una dictadura sin careta. Ahonda el abismo entre el Estado y el país real. No podemos perder tiempo  con una “política” pequeña y hasta asquerosa en algunas de sus manifestaciones.
Lunes, 6 de noviembre de 2017
@osalpaz

lunes, 30 de octubre de 2017

PANORAMA DESALENTADOR



 DESDE EL PUENTE
Oswaldo Álvarez Paz

PANORAMA DESORIENTADOR
Existe una notable desorientación tanto en dirigentes como en dirigidos de la oposición y también en buena parte de los seguidores del oficialismo. En todas partes la gente pregunta ¿qué va a pasar? Pero muy pocos ¿qué vamos a hacer?,  lo que sería correcto en este tiempo de tanta incertidumbre.
La realidad siempre debe ser respetada aunque no sea buena. Entenderla y aceptarla resulta fundamental en cualquier intento para cambiarla. El sólo hecho de su existencia le otorga cierta justificación. Un régimen perverso, ideológicamente deformado, ineficiente en grado superlativo y bastante corrompido está frente a nosotros con todos los instrumentos en la mano para retener el poder a cualquier precio. Tienen todo lo material, pero carecen de lo más importante, la razón y la voluntad general de la nación que se expresa de múltiples y dispersas maneras.
Quienes pretenden liderizar el sentimiento nacional contrario al régimen tienen que poner los pies sobre la tierra, apartar todo sentimiento de protagonismo personal o de grupo, cualquier ambición de poder por la vía electoral o por cualquier otra posible y redefinir con honestidad el objetivo de la lucha, de la enorme tarea para alcanzar el cambio que Venezuela necesita con extrema urgencia.
Hemos dicho hasta el cansancio que la verdadera naturaleza del problema no es electoral. Es de principios y valores basados en la Libertad, en los fundamentos básicos de la democracia. Lo electoral es apenas uno de los instrumentos, pero ni siquiera en democracia es el único o el más importante. Si esto no está claro, seguiremos perdiendo el tiempo en ejercicio inútiles que generan decepción y una tremenda incertidumbre.
No podemos continuar siendo tan lentos para reaccionar frente a peligros reales. Demasiado tímidos, quizás por la incertidumbre frente al futuro. Sin embargo, el peligro mayor es que si lo que nos detiene o lo que nos mueve es evitar una tragedia mayor, una confrontación que por definitiva puede resultar muy dolorosa, irremediablemente llegaremos a ella.
Alguien dijo algo que tomaré como propio. Ojalá y en el futuro próximo no se escriba sobre “el país que pudo ser”. Venezuela retrocede, pero el mundo avanza a pasos agigantados en todos los terrenos y actividades. Estamos rezagados y los políticos democráticos proyectamos una falta de imaginación increíble para la experiencia que hemos acumulado. Ojalá que por esta falta de imaginación, las nuevas generaciones no caigan en la tentación de volver atrás.
A pesar de todo, no podemos rendirnos. Debemos exigirnos todos, políticos y no políticos, la más alta calidad y eficiencia para hacer bien las cosas que a cada cual le correspondan. Imposible triunfar con la mente puesta en conservar espacios de poder, en convivir con el enemigo o tratando de ver la realidad distinta a cómo es.
Lunes, 30 de octubre de 2017
@osalpaz

lunes, 23 de octubre de 2017

SOLIDARIDAD CON ANDRÉS VELÁSQUEZ



  DESDE EL PUENTE
Oswaldo Álvarez Paz

SOLIDARIDAD CON ANDRÉS VELÁSQUEZ
Es difícil reflexionar serenamente. En estos días existen demasiados elementos contradictorios. Dificultan arribar a conclusiones definitivas. Todos los días, a cada hora, aparecen nuevos datos o se confirman anteriores intuiciones, con relación a hechos o a la actuación de protagonistas de todos los bandos.
Increíble la forma en que Venezuela y el mundo estaban convencidos de que el régimen estaba acorralado, vencido, acomplejado y hasta dispuesto a negociar la retirada generando celebraciones de variada naturaleza en los sectores verdaderamente democráticos, con olvido de aquel viejo decir, “los rusos también juegan”.
Todo lo sucedido era previsible, fue dicho por calificados voceros dentro y fuera del país y los datos que ahora se hacen públicos como expresión de la protesta, son parte de un golpe de estado de ejecución progresiva ejecutado en todas las áreas, una de las cuales es el fraude electoral, por cierto, telegrafiado desde el poder y anunciado con la debida antelación. Sin embargo las cosas sucedieron como sabemos y el régimen ahora luce, no más fuerte, pero sí más estabilizado y confiado en sí mismo para mantener el control férreo del Estado.
Podría extenderme mucho en estas consideraciones, pero siento que son innecesarias. El pueblo venezolano, en ciudadano común, el que no vive de la política, ni de los partidos, ni de las dádivas del gobierno, pareciera estar más claro que todo el mundo. Demuestra una vez más, ser superior a los dirigentes de todos los bandos. En estos días se encuentra abatido, desalentado, confundido sobre el qué hacer y el cómo hacerlo una vez despejada la duda inicial. No diría que resignado, al contrario, a la espera de líneas de acción claras para reiniciar una lucha que no se puede dar por pérdida definitivamente.
Digo todo esto para expresar, una vez más, mi respaldo total a Andrés Velásquez en la lucha existencial que está librando en el Estado Bolívar ante el despojo inaudito, el atropello inaceptable de la barbarie gubernamental regional y nacional que lo acosa y pretende hacerlo desaparecer de la escena.
 Personifico en él mi respaldo a todos los candidatos a gobernadores de la oposición que fueron elegidos según el gobierno como ha dicho el CNE. De una u otra forma están siendo atropellados los pueblos que los eligieron. También a muchos de los candidatos que no fueron proclamados. Algunos tiraron la toalla demasiado pronto aceptando dudosas derrotas y otros con su inacción y silencio dejan mucho que pensar.
Conozco a Andrés como político y como persona humana. Fuimos de los primeros gobernadores electos directamente por nuestros pueblos. Compartimos experiencias útiles nacionales e internacionales. Sé perfectamente bien el poder de las mafias, de las estructuras del crimen organizado en Guayana y del coraje de Andrés para combatirlas. Adelante amigo, no estás solo.
Lunes, 23 de octubre de 2017
@osalpaz