lunes, 21 de agosto de 2017

LA NATURALEZA DEL CAMBIO



 DESDE EL PUENTE
Oswaldo Álvarez Paz

LA NATURALEZA DEL CAMBIO
Dentro y fuera de Venezuela existen varias convicciones irreversibles. La primera es muy importante. La democracia ha sido liquidada y sustituida por una dictadura tiránica de marcada tendencia castro-comunista aunque con rasgos propios del siglo XXI y de la realidad interna. Otra es consecuencia de la anterior, se acabó el Derecho como instrumento regulador de las relaciones de los ciudadanos entre sí y de éstos con el estado-gobierno. Cuando esto sucede los pueblos quedan en manos de los caprichos, las desviaciones políticas e ideológicas, de la ineficiencia y de la corrupción de quienes detentan el poder político. Las pruebas están a la vista y el país sobre diagnosticado con relación a los males que padece.
Pudiéramos continuar enumerando cosas sabidas, pero siento que es innecesario. Sin embargo diré que mientras el régimen actual exista no hay ninguna posibilidad de que pueda superarse la actual crisis política, económica y social que la nación padece. Todo está mal y camina para peor. La naturaleza del problema no es electoral. Tampoco la solución. Lo electoral es instrumento indispensable en una verdadera democracia. No en una dictadura tiránica. Lo que se impone es profundizar la presión interna y externa hasta lograr la caída del régimen, bien porque entiendan la inutilidad de sus esfuerzos de permanencia y se retiren, bien por la acción combinada de civiles y militares comprometidos con el objetivo, bien como indeseable consecuencia de un enfrentamiento armado con características de guerra civil que solo podrá evitarla la salida del régimen o la rendición insólita de los sectores democráticos. Esto último no sucederá.
A estas alturas del juego no creo en diálogos ni en mediaciones fabricadas como tácticas desviacionistas. Esto fracasó definitivamente. Solamente veo posibilidad de hablar para establecer las condiciones de retirada del régimen, empezando por la cabeza del mismo. Todo lo demás queda en manos de los sectores democráticos que deben demostrar, desde ya, suficiente madurez y cordura para definir el sistema que se dará el país para enfrentar los agudos problemas del día a día, estabilizar la república y redefinir la vida en democracia sobre la base de un sabio ordenamiento jurídico y político basado en la libertad y la seguridad de las personas y de los bienes.
En estos años todos hemos cometido errores y también aciertos y logros. Estamos llegando al final. En esta hora se exige absoluto desprendimiento personal y de grupo. Respeto dentro del pluralismo que la misma democracia exige. Hay que evitar y rechazar los ataques absurdos y desmesurados contra dirigentes y grupos que también trabajan por el cambio. Lo inaceptable es la traición, la cobardía o las maromas oportunistas de algunos. También están a la vista. La nación está preparada para lo que pueda venir. ¡Tiene con qué y con quienes!
Lunes, 21 de agosto de 2017
@osalpaz


lunes, 14 de agosto de 2017

CLARIFICAR EL OBJETIVO



  DESDE EL PUENTE
Oswaldo Álvarez Paz

CLARIFICAR EL OBJETIVO
Para que la unidad funcione es indispensable tener claridad con relación al objetivo. Se necesita que sea el mismo para todos aunque la naturaleza de las organizaciones y personalidades a favor de la democracia, sea distinta. Con el objetivo compartido honestamente se puede avanzar a pesar de que la unidad sea diferenciada, pero dinámica. Las distintas estrategias no se sabotearan entre ellas, al contrario, pueden servir para la apertura de diversos caminos que simultáneamente conduzcan hacia el mismo fin.
Tengo algunas dudas relativas a la posibilidad real de lograr lo que acabamos de señalar. Ratifico la profunda convicción que me anima en esta lucha. El objetivo fundamental tiene que ser el cambio de régimen en el menor tiempo posible, procurando evitar daños innecesarios para la población. Ese cambio debe iniciarse con la salida de Nicolás Maduro como requisito para la reconstrucción nacional y la vida en libertad en el marco de una Constitución y un ordenamiento jurídico sabio y estable, compartido por todos, especialmente por quienes ejerzan el liderazgo del estado-gobierno en la nueva etapa. Las dudas surgen al escuchar planteamientos que se agotan en un electoralismo sin mucho sentido en la hora actual. El objetivo se antepone al dañino debate sobre participar o no en las elecciones de gobernadores. También al mensaje sobre la necesidad de “conservar espacios” que, dicho sea de paso, no tenemos, abandonando la batalla por mantener la plena vigencia de la Asamblea Nacional cada vez más disminuida y en vías de extinción gracias a la acción decidida del régimen.
La Asamblea Nacional es hija legítima de la voluntad popular en ejercicio de la soberanía. Ninguna otra rama del poder público, especialmente el ejecutivo, el poder judicial o el consejo nacional electoral -todos en minúscula- tienen legalidad de origen ni legitimidad de ejercicio. Mucho menos el fraudulento espectáculo de la llamada constituyente que, entre otros disparates contrarios al interés nacional, tiene a la misma persona como defensor del pueblo y fiscal general. Ahora resolvieron adelantar la elección de gobernadores para octubre en ambiente contradictorio y confuso, pero calculadamente administrado con efectos devastadores en el ánimo de los mayoritarios sectores democráticos.
De continuar las cosas como van la oposición estaría menospreciando el sólido apoyo internacional logrado. Un balde de agua fría sobre Almagro en la OEA, unos 20 países del vecindario y la Unión Europea. También se verán afectados los cerca de 30 exjefes de estado y de gobierno que demuestran solidaridad con la lucha democrática.
Incluso a riesgo de continuar como ha sido buena parte de mi trayectoria política, en relativa soledad, me mantendré fiel a mis convicciones y principios. Mucho de ello está en juego. No sé si será útil o inútil, pero cuando hay tranquilidad de conciencia y serenidad de espíritu, se combate mejor.
Lunes, 14 de agosto de 2017
@osalpaz

lunes, 7 de agosto de 2017

LIBERTAD, ELECCIONES Y HONRADEZ



 DESDE EL PUENTE
Oswaldo Álvarez Paz

 LIBERTAD, ELECCIONES Y HONRADEZ
El mundo no se recupera de la lamentable impresión generada por el fraude del pasado 30 de julio. Países, organizaciones y variopinto liderazgo de todas partes han expresado rechazo a la constituyente comunal, nuevo instrumento para la violencia institucional y, en su nombre, para la violencia física. No vale la pena repetir que este régimen asesinó al Derecho como instrumento para regular la vida en sociedad, las relaciones entre los ciudadanos y de éstos con el estado-gobierno. Liquidada la Constitución Nacional y en proceso de ser arbitrariamente sustituida, se profundiza el ambiente de vida sin ley ni orden. La nación está en manos de los caprichos, desviaciones ideológicas y políticas, corruptelas e ineficiencia de un régimen invadido por los tentáculos detectados en el planeta, del narcotráfico y del terrorismo.
¿Qué hacer? Pues resistir y rebelarnos contra todo cuanto contraríe los principios y valores fundamentales de la Democracia hasta lograr el cambio integral a que aspiramos. Ese es el objetivo primordial. Hacia allá deben estar encaminados todos los esfuerzos e iniciativas individuales y colectivas. En consecuencia, repudiamos todo cuanto desvíe la lucha del objetivo señalado. Mucho más cuando en ocasiones se trata de conductas alentadas por ambiciones personales o de grupo,  vanidades y egos más peligrosos que el enemigo mismo por su capacidad para la simulación, para el disimulo y para el oportunismo disfrazado de política.
Debemos recordar que la verdadera naturaleza del problema venezolano no es electoral. Las elecciones son instrumentos importantes en una democracia, pero no en plena dictadura. Incluso en democracia lo electoral es importante, pero no es lo único y ni siquiera lo más importante. A los efectos de la lucha en los términos señalados, es básica la unidad en cuanto al objetivo. Puede ser dinámica y hasta diferenciada, pero si el objetivo es común podrá alcanzarse con menos dificultades que las actuales.
Por estas y otras razones, rechazo la convocatoria a la elección de gobernadores y consejos legislativos estadales. Dictadura sin careta, acciones concretas de exterminio de los poderes públicos que, apegados a la Constitución, rechazan las acciones del régimen y a una hipocresía sin límites con relación a sus propósitos de control total del país. Basta de engaños y de mentiras.
Exigimos que la Asamblea Nacional de cumplimiento al mandato recibido directamente del pueblo el pasado 16 de julio. Ese mandato camina en la dirección que la nación le encomendó al elegirla y de sus promesas iniciales. Es tiempo de cumplir, a todo riesgo, con el deber derivado de la representación que detentan sus miembros.
El valor de la Libertad como principio básico debe ser el centro de la acción política y social en medio de este caos inducido. Libertad personal, económica y social para poder concretar la dignidad de cada persona, la justicia social como instrumento para el bien común y, de esta manera, lograr la perfectibilidad de la sociedad civil.
Lunes, 7 de agosto de 2017
@osalpaz

lunes, 31 de julio de 2017

TODO ESTA A LA VISTA



 DESDE EL PUENTE
Oswaldo Álvarez Paz

TODO ESTA A LA VISTA
Nadie se llama a engaño en la Venezuela actual. Todos sabemos de qué se trata y hacia dónde quieren conducirla quienes tienen la responsabilidad fundamental de dirigirla. No hay espacio para la duda. Tampoco podrá justificarse ambigüedad alguna o ciertas “imparcialidades” que responden más a complicidad que a convicciones profundas.
La supuesta elección de la constituyente comunal ha sido una clara demostración de la validez de cuanto hemos venido diciendo a lo largo de estos años. El fraude, el disimulo, la mentira y la violencia física e institucional no han sido suficientes para doblegar la vocación libertaria de nuestro noble y bravo pueblo. La lucha final se profundiza ahora, en estos días terribles  en los cuales la confrontación subirá de tono y pondrá al régimen contra las cuerdas, con las rodillas flojas y la mente distraída sin entender que llegó el final. No hay solución posible a esta crisis sin la salida de Maduro y ese indeseable alto gobierno cívico-militar, Cuba incluida. Ya se trata de una lucha de liberación nacional que trasciende un simple cambio de quien ejerce la jefatura del poder ejecutivo. Abarca la reinstitucionalización de todas las ramas del poder público, con la sola excepción de una Asamblea Nacional electa democráticamente con más de las dos terceras partes de sus miembros enfrentados al régimen.
Particular importancia adquieren tanto el Tribunal Supremo de Justicia, el Consejo Nacional Electoral y el mal llamado Poder Moral con la sola excepción de la titular de la Fiscalía General, aunque la institución también deberá ser revisada. Todo este drama de tristeza y vergüenza llegará pronto a su final definitivo e irreversible. Deben erradicarse para siempre, entre otras cosas, los insultos, las ofensas y las amenazas en las luchas estrictamente políticas, inaceptables en  cualquier sociedad democrática. También el desprecio por la comunidad internacional, continental y mundial, hoy enfrentada mayoritariamente a este régimen y solidaria con la valiente lucha que libran nuestros heroicos combatientes. Especial mención debemos hacer de la Conferencia Episcopal Venezolana, ejemplo de responsabilidad y certera guía en la lucha por la liberación.
Venezuela está preparada para enfrentar exitosamente el futuro desde el presente. En todos los ámbitos y para todos los problemas, incluidos salud, educación y economía, hay planes y proyectos concretos. También la gente capacitada para adelantarlos con éxito.
Sin que desaparezca el optimismo debemos prepararnos para la etapa que ahora se inicia. Quizás sea más dura de lo que hemos vivido en estos meses. Pero, la victoria está próxima. Nadie ni nada, podrán impedir que Venezuela viva en los próximos días una de las páginas más gloriosas de su historia.
Lunes, 31 de julio de 2017
@osalpaz

lunes, 24 de julio de 2017

NO HAY RETROCESO POSIBLE



 DESDE EL PUENTE
Oswaldo Álvarez Paz

NO HAY RETROCESO POSIBLE
No exagero al decir que esta es quizás la más difícil y delicada de todas las columnas escritas en mis ya largos cuarenta años como escribidor. Imagino que todos entienden lo que quiero decir. Esta semana es crucial para el presente y futuro de Venezuela. Demasiadas cosas están siendo sometidas a pruebas definitivas. Mantengo firme la fe y la esperanza alrededor de la salida a esta tragicomedia. También en la confianza de disponer de todo cuanto necesita el país para avanzar hacia un destino mejor. Ojalá y no falle la voluntad de quienes tienen la responsabilidad de dirigir las acciones. El pueblo, una vez más, pareciera estar por encima de un liderazgo relativamente contradictorio, aunque el objetivo final sea el mismo. Hay de todo. Buenos, regulares y unos cuantos ejemplares deplorables. Pero, no es tiempo de hacer el inventario. Todo lo contrario. Imprescindible profundizar la tarea de la unión por sobre todas las cosas.
El régimen está mal. Muy mal. Sus dirigentes desesperados ante la eventual pérdida del poder político y económico acumulado en estas casi dos décadas. Necesitamos reivindicar lo político como apostolado al servicio de terceros y no solamente como instrumento para alcanzar poder y riquezas. Este régimen ha tratado, con éxito parcial, de ensuciar la política poniéndola al servicio del clientelismo y del dinero mal habido. Principios y valores eternos que alimentaron todas nuestras luchas son inexistentes para quienes detentan el poder y duermen tácticamente (¿?) en muchos compañeros que tendrían que estar jugándoselo todo por la Libertad, la dignidad de la persona humana, la perfectibilidad de la sociedad civil y la justicia social como instrumento para alcanzar el bien común. Menos mal que la gente, el ciudadano común, está tan claro que se convierte en el protagonista fundamental arrastrando a la dirigencia a dar la batalla decisiva que, a mi juicio, ya empezó.
A lo largo de mi vida pública siempre he tratado de visualizar los peores escenarios posibles y prepararme para afrontarlos. Si no se dan, pues gracias a Dios, pero si se dan que no me sorprendan. Este es el caso actual. Ojalá no lleguemos a un enfrentamiento tipo guerra civil atípica, pero está a las puertas. Más de cien asesinatos políticos, millares de presos y exilados, represión abierta y encubierta, insultos a granel y amenazas de todo tipo, son expresiones que tienen alerta a la comunidad internacional, entre otras cosas, por el peligro que la situación venezolana significa para el vecindario. Hasta Cuba guarda un extraño silencio que sirve para encubrir muchas de sus acciones, pero también asoma el pragmatismo ante un desenlace no deseado pero imposible de evitar.
Este régimen es el supremo responsable de cuanto pueda suceder. Hay que sustituirlo para dar la bienvenida a un futuro mejor.
Lunes, 24 de julio de 2017
@osalpaz