lunes, 14 de diciembre de 2015

PRUDECIA, FIRMEZA Y UNIDAD - DESDE EL PUENTE



Estas tres palabras pudieran resumir lo que la nación espera del nuevo parlamento. Son sabias, apropiadas para el momento actual y para cualquier circunstancia por la que individualmente debamos atravesar.
Prudencia que no se confunda nunca con debilidad. Impone la meditación serena, el análisis profundo de cada situación y hasta la evaluación de la conducta ante los enormes problemas que el país confronta. Firmeza que no desemboque en atropello contra personas, ni instituciones públicas o privadas, pero que signifique coraje para luchar por nuestras convicciones y responder debidamente ante las agresiones de los adversarios. Finalmente, unidad. Puede y debe ser dinámica y diferenciada, pues resulta imposible hacer igual lo que por naturaleza es diferente. En el campo democrático hay de todo y para todos los gustos, pero lo importante es la unificación de los objetivos fundamentales para poder diseñar estrategias que puedan seguir cada grupo o liderazgo a su manera.
Por supuesto, para que el esquema funcione es indispensable una alta cuota de honradez, de honestidad integral tanto en los propósitos como en las acciones de la vida diaria. Todo lo contrario de cuanto hemos tenido en estos diecisiete años de “socialismo del siglo XXI”. En la política venezolana debemos enterrar el disimulo y la mentira. Caretas abajo y que las responsabilidades puedan ser claramente establecidas en toda circunstancia.
Estas recomendaciones elementales están inspiradas en los consejos recibidos a lo largo de muchos años, de Lorenzo Fernández, hombre ejemplar de cuyos servicios superiores se perdió Venezuela. En este tiempo sus enseñanzas y su ejemplo los tengo muy presentes.
Ahora viene lo duro, lo difícil, lo inaplazable. Construir la Venezuela del futuro que empieza. Desmontar el nefasto presidencialismo, exacerbado y despótico de los últimos quinquenios. Liquidar de una vez y para siempre la exagerada dosis de centralismo y hacer realidad el ideal de una República Federal y descentralizada, integrada por Estados y Municipios autónomos. La municipalización de la vida pública es indispensable para la verdadera participación ciudadana. Acabar con el partidismo agudo y entender que en el pluralismo y la alternancia está la clave contra el sectarismo y la exclusión. Cada una de estas metas necesita ideas, planes y proyectos. Existen. La gente para ejecutarlos también existe.
La tarea es enorme pero posible en todos los campos, incluida la seguridad, la producción, la economía y la vigencia de los derechos fundamentales de la persona natural o jurídica. El régimen tiene que entenderlo. O cambia o lo cambiamos.
@osalpaz
Lunes, 14 de diciembre de 2015

martes, 8 de diciembre de 2015

COMENZÓ EL FUTURO



El pasado domingo 6 de diciembre pasará a la historia como el día en que Venezuela dio el paso más largo, en casi dos décadas, para restaurar la vida en democracia y libertad. Sin estridencias desde el sábado se sentía el ánimo contenido por la población concretado al día siguiente en una jornada electoral sin precedentes. Fueron superadas las expectativas más optimistas y enterradas definitivamente las pesimistas que nunca faltan.
Lo cierto es que la esperanza esta redoblada. La alegría es contagiosa. La nación entera recupera el optimismo con relación al porvenir mediato e inmediato. El trabajo que se avecina es enorme, pero hay con qué cumplir con las tareas con tanta y mayor fortaleza que la que se acaba de demostrar.
El triunfo aunque arrollador, no fue fácil. Hemos sido víctimas de un fraude general, un golpe de estado de ejecución progresiva, que debería haber desembocado en otro “triunfo” del oficialismo. Pero el desgate natural, más elevadísimas cuotas de ineficacia y corrupción reflejadas en escándalos inocultables, dejó al régimen desnudo ante un país harto, fatigado y dispuesto a poner las cosas en su sitio. La tarea empezó a concretarse con la elección de la nueva Asamblea Nacional. Aunque sin una guerra declarada no ha existido hasta ahora la tranquilidad necesaria para que el ciudadano común pueda vivir normalmente. Ha sido dicho que cada tiempo crea sus monstruos, pero también los instrumentos apropiados para derrotarlos. Esta gran derrota recibida y reconocida por el oficialismo, nos alegra y también nos preocupa en grado superlativo. Normalmente los vencedores también tienen muchas incertidumbres
Eso que llaman el alto gobierno cívico-militar, con la dupla Maduro-Cabello a la cabeza, tienen que comprender la inutilidad de sus pretensiones. No han sabido o no han querido verlo. Todos los días añadieron ofensas y desplantes contra quienes no han sido sus incondicionales sirvientes. Por ese camino agotaron la paciencia de la nación, incluidos quienes sin haber sido sus cómplices tampoco eran sus enemigos. Al igual que Chávez, también se enfermaron de tiranía. El abuso de poder no ha tenido límites. Lamentablemente hoy la dupla mencionada parece naufragar sedientos, delirando para justificarse hasta con su propia gente. No superarán esta crisis porque están enloquecidos. Han llegado a creerse el disfraz de cada día. No saben si son ellos o sus ropajes.
La tarea de la nueva Asamblea es enorme. El país está a la orden para cumplir con lo que a cada sector le corresponda.
@salpas
Lunes, 7 de diciembre de 2015

lunes, 30 de noviembre de 2015

UNA LUCHA COMPLICADA - EXPRESO, Lima



 El mundo se hace cada día más difícil de entender. Los recientes atentados en París, antecedidos por otros de tanta o igual gravedad en diversas zonas del planeta, plantean una seria de interrogantes. No tienen que ver con la justificación política, ideológica o religiosa de los terroristas o de quienes están en la obligación de combatirlos a fondo, sino en las características e intereses de cada una de las partes. En fin, no sabemos si se trata de una verdadera guerra, la tercera guerra mundial de acuerdo a S.S. Francisco, o más bien, a una confrontación diferente a todo cuanto habíamos conocido hasta ahora.
En el centro del problema está la dictadura de Bachar El – Assad, apoyada por Rusia e Irán, pero combatida irreversiblemente por Estados Unidos, Turquía y Arabia Saudita, ahora con el apoyo de una Francia apoyante de la oposición siria que se enfrenta tanto a la dictadura como al Estado Islámico. Después de los atentados de París, Francia ha iniciado una ofensiva planetaria para organizar una gran coalición, capaz de incorporar a Moscú sin sacrificar la posición de Turquía, en conflicto desde el derribo del avión ruso.
No es ni será fácil definir objetivos claros que puedan ser compartidos por todas las partes. Sin esa definición será muy difícil diseñar estrategias y tácticas compartidas. El problema está en cómo luchar contra Assad, quien alienta una alianza con Moscú y, simultáneamente eliminar al Estado Islámico. En la discusión de estos temas hay evidentes contradicciones. Quien pareciera estar actuando con mayor claridad y pragmatismo es  el presidente Putin. Las demás potencias se mueven con cautela, de acuerdo con lo señalado.
Tanto la declaración de Naciones Unidas como  los de la OTAN, dejan un extraño sabor de ambigüedad calculada. Sin embargo, todo indica que lo que tiene que hacerse se hará. Me refiero a la eliminación definitiva del EI, aunque con ello no se resolverá definitivamente el problema. Pero se dará un golpe muy fuerte a las expectativas de los grupos terroristas islámicos, que se manejan en forma descentralizada, con suficiente autonomía operativa, y tienen focos activos en todas partes del mundo.
Mientras tanto en Latinoamérica debemos mantener los ojos bien abiertos. No dudo sobre la existencia en nuestros territorios de focos como los señalados. Incluso con la tolerancia  o complicidad pasiva de algunos gobiernos y la dirección de tentáculos del narcotráfico con su enorme capacidad financiera y política.
@osalpaz
Viernes, 27 de noviembre

RESPONSABILIDAD NACIONAL-DESDE EL PUENTE



Todos los estudios de opinión, sin excepciones, nos ahorran la tarea de hacer especulaciones con relación a los resultados del próximo 6D. Si se tratara de una elección presidencial el ilegítimo que ejerce la función de presidente sería borrado del mapa. Estaría decretado el fin de la etapa más penosa de nuestra historia republicana. La nación entera se dedicaría con mística y convicción a la tarea de la reconstrucción de la república. En el alto gobierno de eso que llaman la “revolución bolivariana” lo saben. Hay preocupación y angustia. No lo pueden esconder. Todos temen la rendición de cuentas y buscan ponerse a buen resguardo. El “sálvese quien pueda y como pueda” están de moda, incluyendo a los sabidos aliados y asesores cubanos, de Irán y Siria que alimentan la política del país.
Estas son algunas de las cosas que explican la locura gubernamental. La desesperación enorme que se nota en todas las declaraciones, especialmente en boca de la dupla máxima Maduro-Cabello, el ventajismo grosero e inaceptable en todas las áreas, sobre todo con el uso y abuso de los medios de comunicación. Saben que se acabó. El final se acerca inevitablemente.
Ganar “como sea”, “masacre y muerte” si gana la oposición, invitación a rezar para mantener la paz en este caso y otras afirmaciones propias de imbéciles en su hora final, reafirman el reconocimiento de una derrota cantada. Hagan lo que dicen o cualquier otra temeridad, violencia desenfrenada en estos días finales en la estrategia de miedo y temor que desarrollan, dádivas y limosnas de última hora, no servirán de nada. Terminó la larga farsa.
En votos nacionales la paliza será indescriptible. Con el perverso sistema que fraudulentamente han construido eso no se reflejará proporcionalmente en el número de diputados opositores democráticos, pero, sin embargo, será imposible impedir que por lo menos la mayoría, es decir, la mitad más unos cuantos opositores designen la nueva directiva de la Asamblea, la integración de las Comisiones y, en ejercicio del cumplimiento constitucional de sus funciones, ejerzan la fiscalización y el control del régimen y las de legislar para restaurar el alterado Estado de Derecho, indispensable para la vida en democracia y libertad.
Un Consejo para Tibisay Lucena y demás integrantes del CNE. No se les ocurra participar en tramposerías de última hora. Lo que iban a hacer ya lo hicieron. Si proclamen resultados falsos, contrarios a la voluntad nacional… pobre de ustedes. La historia NO los absolverá. Mucho menos el presente.
@osalpaz
Lunes, 29 de noviembre de 2015

martes, 24 de noviembre de 2015

EN LA RECTA FINAL- EL NACIONAL



Nos acercamos al final de una campaña electoral rara, muy distinta a todas aquellas de cuanta memoria tenemos. Lo único claro y definitivo, es la voluntad de cambio que se ha apoderado de la inmensa mayoría de los venezolanos. Donde mayormente se siente ese sentimiento es entre los más pobres, entre los desamparados, entre quienes viven al borde de la muerte y la desnutrición. Allí está la mayor decepción, la enorme frustración de esos compatriotas que de buena fe apoyaron a Chávez, se hicieron los locos ante la mayoría de sus desmanes y llegaron hasta a aceptar a Maduro como su sucesor, a pesar de la enorme diferencia entre uno y otro. No son para distinguir entre bueno y malo, entre el mejor y el peor. Ambos resultaron pésimos gobernantes, aunque distintos para la percepción del común.
El próximo 6 de diciembre no se logrará cambiar el gobierno. No debemos crear falsas expectativas al respecto. Tampoco se solucionarán, como por arte de magia, los gravísimos problemas de la nación. Pero será un paso largo y definitivo hacia la democratización del país, su reinstitucionalización y el final de esta etapa deplorable de la historia contemporánea.
Ojalá y a eso que llaman el “alto gobierno cívico-militar” de la revolución, no se le ocurra apelar a las artimañas clásicas de los dictadores uniformados o no, cuando los pueblos se pronuncian en su contra mediante el voto. Sería peor para ellos no entender que se acabó la tragicomedia que vivimos. Ya es común ver a ciertos gobernantes, especialmente a sus entornos íntimos, tendiendo puentes y desarrollando acciones para tapar la basura que los acompaña y ponerse a buen resguardo ante lo que pueda venir. La historia de los testaferros  y prevalidos a la hora de las chiquitas, siempre ha sido la traición a quienes deben todo. Algo de eso empieza a suceder.
Nuestro compromiso es con los principios fundamentales de la democracia y el respeto a una Constitución que, a pesar de necesitar reformas urgentes y profundas, consagra esos principios. Desde esta perspectiva invitamos a todos los compatriotas en defensa de la voluntad general del pueblo para iniciar formalmente una transición que ya empezó. El momento es propicio para que ese alto gobierno cívico-militar, empezando por quien ilegítimamente ejerce la presidencia, renuncie en pleno y facilite el proceso de cambio. El mundo entero los está observando. En Venezuela, somos demócratas. Lo demostraremos con o sin elecciones.
@osalpaz
Sábado. 21 de noviembre de 2015