lunes, 29 de enero de 2018

LA VERDAD DEBE CONOCERSE



 DESDE EL PUENTE
Oswaldo Álvarez Paz

LA VERDAD DEBE CONOCERSE
Es un hecho universalmente aceptado que en este país mataron el Derecho como instrumento de regulación de la vida en sociedad, de las relaciones entre los ciudadanos y de éstos con el estado-gobierno. Como suele acontecer todo está en manos de los caprichos y desviaciones de los dueños del poder, de sus corruptelas y probada ineficacia. Quizás este sea uno de los factores que me llevan a expresar el duelo enorme que genera la desaparición de dos conocidos juristas. Me refiero a los eminentes doctores en Derecho de mucho prestigio, René De Sola y Ángel Bernardo Viso. Para sus familiares y relacionados, un fuerte abrazo solidario. A quienes siguen sus pasos, por favor, no vacilen en cuanto a la valoración de la Justicia y a la lucha para tenerla siempre presente.
Por lo demás, hay cosas demasiado obscuras en la relación entre el alto gobierno y algunos de los voceros de la oposición que asumen la representación de la MUD. La posición del régimen es conocida. Representan los intereses de una dictadura dispuesta a hacer todo lo necesario para mantenerse en el poder a cualquier precio. No lo esconden. Actúan en consecuencia con total impunidad. Por otro lado, para algunos voceros “opositores” tal situación no pareciera importarles ni moverlos a diseñar una estrategia en sentido radicalmente contrario. Es decir, liquidar la dictadura en el menor tiempo posible. Uno tiene la impresión de que el objetivo que los anima es sobrevivir, conservar o ampliar algunos espacios con actitudes de convivencia con el régimen al margen de los verdaderos intereses de la nación. Esto es inaceptable. De allí la necesidad de poner todas las cartas sobre la mesa. Así sabremos a qué atenernos sin prolongar la actual incertidumbre.
Los más importantes países del continente americano y la Unión Europea -28 naciones importantísimas-, han expresado con claridad su rechazo al régimen. A Maduro, a la inconstitucional constituyente, a las “negociaciones” de Santo Domingo, a la reciente convocatoria a elecciones presidenciales adelantadas con el mismo tufo fraudulento que conocemos, al asesinato de Oscar Pérez y acompañantes y, en fin, a muchas cuestiones que los negociantes silencian para creciente preocupación de nuestra parte.
En el país asoma una creciente impaciencia porque no se hace lo que hay que hacer, no se enfrentan los verdaderos problemas y vergüenza por sentir que nos dejamos manejar para evitar enfrentamientos.
Me cuesta hablar en estos términos. Lo hago para evitar confusiones. Recomiendo seguir de cerca los mensajes de la Conferencia Episcopal y de nuestros prelados a lo largo y ancho del país. En ellos va una dosis cierta de verdad y esperanza.
Lunes, 29 de enero de 2018
@osalpaz

domingo, 21 de enero de 2018

CORAJE, DIGNIDAD Y JUSTICIA



 DESDE EL PUENTE
Oswaldo Álvarez Paz

CORAJE, DIGNIDAD Y JUSTICIA
Enero del 2018 ha sido revelador. Iniciamos un año decisivo. Está siendo escenario de la confrontación final en pleno desarrollo. Se plantea en todos los terrenos. Sin embargo nos asaltan dudas serias sobre la disposición de una parte del liderazgo opositor de asumir las consecuencias que pueden derivarse de la profundización de lo que debe hacerse.
El asesinato de Oscar Pérez y acompañantes en la masacre de El Junquito debería ser más que determinante para dejar de lado cualquier consideración oportunista, calculadora o simplemente electorera. Ya basta de diagnósticos realizados para justificar la actitud complaciente que reflejan algunos en su conducta diaria. Me indignan esos análisis de “si bien es cierto tampoco es menos cierto” relativos a Oscar Pérez en momentos definitivos para determinar lo que tenemos que hacer y cómo hacerlo. La comunidad internacional condena radicalmente al régimen, pero los prisioneros de la desviación electoralista ignoran el tema y se aferran a las supuestas elecciones presidenciales que deben realizarse este año. Comparto plenamente la posición de Almagro, secretario general de la OEA. Con este régimen será imposible la realización de elecciones libres y limpias. Hay sobradas muestras y pruebas de las tracalerías fraudulentas, abiertas y encubiertas, para retener el poder a cualquier costo. Exigimos una mayor dosis de coraje en el liderazgo opositor en la búsqueda del cambio a corto plazo, también a conciencia de los elevados costos que necesariamente tendrán que asumirse. Basta ya de esos encuentros en Santo Domingo y de estar aferrados exclusivamente a lo electorero. Esta etapa es de otra naturaleza.
El pueblo venezolano no renunciará jamás a su dignidad. Está dispuesto a todo y sólo espera por una dirección clara en los objetivos que asuma la conducción y el liderazgo. A su manera, desordenada pero espontáneamente, da sus batallas día a día a lo largo y ancho del país para sobrevivir. Por lo  demás podemos afirmar que el país está listo para asumir las responsabilidades del cambio. Existen ideas, planes y proyectos concretos para trabajar sin pérdida de tiempo en todas las áreas fundamentales. También el recurso humano necesario para concretarlos.
Pero repito, hay que dejar de lado el miedo y apartar a los oportunistas. Quien no esté convencido, al menos que no moleste ni se convierta en traidor o delator. No hay espacio para los débiles, aunque en la Venezuela por venir, habrá espacio para todos. Por supuesto que esto también incluye a quienes necesariamente tendrán que caer en manos de la Justicia terrenal. De la Divina ya sabemos lo que les espera.
Mis respetos a la Conferencia Episcopal y a esos recios Arzobispos de Barquisimeto y San Felipe.
Lunes, 22 de enero de 2018
@osalpaz

domingo, 14 de enero de 2018

2018, AÑO DEFINITIVO




DESDE EL PUENTE
Oswaldo Álvarez Paz

2018, AÑO DEFINITVO
El año se inicia en medio de grandes expectativas de variada naturaleza. A favor y en contra de las luchas por la Libertad, pero de mucha esperanza a pesar del clima de frustración y angustia de la población. Son tantos los hechos de este enero histórico que hasta los 72 años de la fundación del partido Socialcristiano COPEI pasó por debajo de la mesa. Controles y más controles, expropiaciones ilegales, saqueos en las ciudades, en las carreteras y en los campos, poca o calculada información en los medios nacionales e incertidumbre creciente con relación a lo que sucede con las reuniones de Santo Domingo son algunas de las circunstancias que dificultan el complejo análisis de la situación nacional.
Pero hay un hecho cierto. Llegamos al final. Este año o se consolida definitivamente y para una temporada tan larga como la que ya tiene en el poder el régimen gobernante, o necesariamente tendrán que marcharse como producto de la acción decidida y firme de los verdaderos demócratas del país, del continente y del mundo.
Estamos a las puertas del enfrentamiento definitivo. Esto no tiene solución electoral. Tampoco concertada en arreglos que de concretarse dejarán en el ambiente demasiadas dudas e incredulidad creciente relativa a los protagonistas que hasta ahora conocemos. Pronto quedarán de lado los tibios, los “intelectuales” y “politólogos” de ocasión, los calculadores profesionales. Empieza a concretarse un reagrupamiento de fuerzas entre los distintos sectores del chavismo originario para enfrentar al Alto Gobierno desviado de los objetivos iniciales. También en el mundo de la dirigencia política y social opositora. Estos procesos tienen dinámica acelerada. Van dejando a Maduro y su combo aislados pero conscientes de que todo se puede derrumbar en cualquier momento. Dividen su tiempo defendiéndose con lo que les va quedando y organizando la retirada para poner a salvo lo que puedan al producirse el desenlace que temen.
Mientras tanto la crisis se profundizará día a día. La salud, la alimentación, la seguridad de las personas y de los bienes, el derrumbe definitivo de PDVSA y de todo el enorme entorno empresarial que debería controlar harán irreversibles los caminos que se toman para liquidar este narco-estado que deberá reformularse integralmente. La situación es tan grave que hoy día no se sabe a quienes responden muchos cuadros de los organismos de seguridad y represión. Esto incluye a factores activos de las fuerzas armadas en pleno debate sobre el presente y futuro de la república.
Inicio el año con  mucha fe y optimismo racional. Estoy claro en cuanto a las dificultades y entiendo los temores de mucha gente. Pero siento que llegó la hora para el cambio radical que se necesita. Hay que ponerle coraje y decisión para que el trabajo no quede en manos exclusivas del Espíritu Santo.
Lunes, 15 de enero de 2018
@osalpaz

lunes, 18 de diciembre de 2017

LA DESVIACIÓN ELECTORALISTA



 DESDE EL PUENTE
Oswaldo Álvarez Paz

LA DESVIACIÓN ELECTORALISTA
2017 ha sido uno de los peores años en la historia de Venezuela. No me atrevo a decir que el peor, pero está muy cerca de merecer tal calificación. En lo social, en lo económico, en lo internacional, en lo político y, entre otras cosas, en materia de seguridad nacional y defensa integral de la soberanía. Que yo recuerde, jamás habíamos estado peor. A veces trato de ser cuidadoso con el lenguaje para evitar exageraciones. Después de hacerlo pienso que me quedo corto ante la realidad que trato de describir con prudencia.
De las últimas cosas importantes del inconcluso año, podemos señalar la prohibición de viajar a Lima a 120 niños y a quienes los representaban, con todos sus papeles en regla. Les anularon los pasaportes y al régimen no le importaron los enfermos. Iban a encontrarse con sus padres para estar juntos al menos en Navidad y Año Nuevo. En medio de tanta tragedia y desesperanza esto pareciera una tontería, pero no lo es. El señor Maduro se fue a Turquía, con varias escalas repetidas de ida y vuelta. Suma su voz a la de los más radicales islamitas en contra de Estados Unidos y, al igual que Chávez, maldice a los judíos y ofende gravemente a Israel. Viaja en avión cubano y utiliza un lenguaje más condenable que el de sus protectores y jefes reales. Pobre país el nuestro, gobernado como sabemos.
No es necesario continuar la descripción de jornadas deplorables que se suman a la miseria alimenticia, sanitaria, de servicios y al deterioro de la planta física de la nación. Pareciera un ejercicio adicional de masoquismo como desahogo sin mayores consecuencias prácticas. Lo hago para ratificar mi convicción de que mientras este régimen exista no hay, ni habrá, solución posible a ninguno de los problemas existentes. Básicamente, porque la existencia del régimen es el problema y es lo que debemos resolver por encima de todo lo demás.
Las conversaciones, diálogos, negociaciones, paseos conjuntos o lo que hacen en Santo Domingo, lejos de generar esperanza y animar la ilusión de cambio, siembran desconfianza y recelo con relación a los verdaderos objetivos de la parte no gubernamental. Luego de observar y analizar detenidamente cuanto sucede, concluyo en que, por lo menos a mí, no me representan. Están enfermos de electoralitis aguda. Lo electoral es importante, pero no es lo único. Ni siquiera lo más importante.
Para el cierre de este año reafirmo principios y valores que en esta hora tienen más vigencia que nunca. Están cada día más y mejor representados por la Conferencia Episcopal Venezolana. Bajo su orientación podemos ver con mayor claridad el camino.
°° Esta líneas volverán a publicarse en la segunda quincena de enero 2018.
Lunes, 18 de diciembre de 2017
@osalpaz

lunes, 11 de diciembre de 2017

REFLEXIONES DESORDENADAS



DESDE EL PUENTE
Oswaldo Álvarez Paz

REFLEXIONES DESORDENADAS
Escribo en domingo. Aún no conozco los resultados de la actividad electoral convocada para hoy por el régimen y avalada por importantes personeros no formalmente oficialistas. La verdad es que no me preocupa demasiado el tema. Todo está dado para que el régimen mantenga, con alguna ampliación, el control de la mayoría de las estructuras municipales.
 Y lo que es más grave, desconozca la mayoritaria voluntad del pueblo zuliano que eligió recientemente a Juan Pablo Guanipa como gobernador. A pesar de ese meritorio triunfo contra la maquinaria oficial, lo destituyeron por negarse a prestar juramento ante esa constituyente madurista, rechazada por fraudulenta por propios y extraños. Mi reconocimiento a la actitud principista, honesta y propia de su condición y herencia de este nuevo valor del liderazgo democrático. Lo inaceptable, a mi juicio, es que desde la “oposición” avalaran las actuaciones del régimen postulando como candidato a quien debería haber sido el primero en reconocer el triunfo de Juan Pablo y cuestionar todo lo sucedido.
Pero, nada nos sorprende. Con verdadera indignación vemos cómo avanza el drama de la destrucción institucional del país. Nada funciona. Todo camina de mal para peor. Está fortalecida, día a día, nuestra convicción de que no hay solución posible para ninguno de los problemas existentes mientras este régimen exista. Por tanto, todos los que compartimos este criterio tenemos la obligación de trabajar sin descanso por el cambio necesario en el menor tiempo posible.
No me siento feliz con lo que pienso en esta hora tan difícil y traumática. Pero si no logramos entender adecuadamente la realidad y la magnitud de las dificultades existentes, será imposible alcanzar el objetivo. Lo grave que muchos “opositores” lo entienden, pero actúan en dirección contraria a sus convicciones e incluso a sus propias trayectorias. Me cuesta mucho creer que sea por ingenuidad o por ignorancia. En algunos ni siquiera por comodidad o cobardía. Se podría tratar de complicidad abierta o encubierta. Esto siempre tiene un precio. Se conocerá más temprano que tarde. Recordemos que no hay secretos eternos.
Mientras tanto ¿qué podemos pedirle al ciudadano común, al pueblo que ciertamente sufre la situación actual?, ¿más paciencia? O, antes por el contrario, organizarlo para actuar en base a la rebeldía constitucional y práctica que las circunstancias exigen. Esto se dice fácil pero es extremadamente difícil y riesgoso para quienes asuman la responsabilidad de dirigir las acciones. Pero no hay de otra. Es ahora o será imposible detener la destrucción de la república, ya de por sí bastante deteriorada. No olvidemos que siempre se puede estar un poco peor. En la vida sólo se toca fondo cuando las cosas que se hace mal empiezan a hacerse bien.
Lunes, 11 de diciembre de 2017
@osalpaz